Otra derrota que deja demasiadas preguntas en el aire
Sexto partido de pretemporada y quinta derrota para un Racing Valdestillas que continúa sin encontrar la solidez defensiva que necesita para afrontar con garantías el comienzo de la competición. El conjunto valdestillano mejoró ligeramente su imagen respecto al preocupante encuentro disputado en Renedo, pero volvió a mostrar una fragilidad sin balón y unos desajustes defensivos que, a estas alturas de la preparación, comienzan a ser algo más que una simple cuestión de rodaje.
El resultado final, Racing Valdestillas 2-4 Unión Arroyo, vuelve a dejar un dato especialmente preocupante: 14 goles a favor y 17 en contra en seis partidos de pretemporada. Un balance defensivo que obliga a reflexionar, especialmente cuando apenas quedan diez días para el comienzo de la Liga.
DEMASIADAS FACILIDADES
El encuentro volvió a comenzar con un Racing excesivamente vulnerable. El equipo no terminaba de ajustar sus distancias, aparecían espacios entre líneas y las marcas defensivas no se ejecutaban con la contundencia necesaria.
A los 15 minutos, un fallo en las marcas permitió al conjunto visitante adelantarse en el marcador. El problema no fue tanto la calidad de la acción ofensiva del Unión Arroyo como las facilidades concedidas por el Racing.
El segundo tanto, en el minuto 32, resultó todavía más difícil de explicar. Una falta favorable al Racing mal ejecutada terminó convirtiéndose en una transición para el rival. El balón acabó llegando al área y, tras botar, terminó alojándose en la portería ante la mirada de defensas y portero.
Un gol de los que no deberían producirse en un equipo que pretende competir con garantías.
LA REACCIÓN ANTES DEL DESCANSO
Sin embargo, el Racing encontró en el último cuarto de hora de la primera mitad sus mejores minutos.
El equipo adelantó líneas, mejoró la presión, consiguió ajustar sus posiciones y comenzó a jugar mucho más cerca del área rival. Y en ese tramo apareció uno de los futbolistas que más fútbol generó durante el encuentro: Josete.
El centrocampista asumió responsabilidades, conectó con los jugadores más adelantados y ayudó a que el equipo adquiriera una mayor continuidad ofensiva.
En una de esas acciones, Hugo, con un golpeo al área, consiguió reducir distancias y colocar el 1-2 en el marcador en una acción que guardaba cierta similitud con el segundo gol visitante.
El empate pudo llegar poco después. Un córner perfectamente ejecutado por el debutante Aitor encontró el remate de Hugo, que terminó en gol, aunque el colegiado decidió anular la acción por una posición que dejó algunas dudas. El Racing había reaccionado y se marchaba al descanso con vida.
DE NUEVO, UN MAL COMIENZO
Pero si algo se está convirtiendo en una constante durante esta pretemporada es la dificultad del equipo para regresar al terreno de juego después del descanso con la concentración necesaria.
La segunda mitad volvió a comenzar con desajustes defensivos desesperantes. Los intervalos entre jugadores eran excesivamente grandes y un pase aparentemente inocente hacia el delantero visitante terminó dejando al atacante completamente solo ante Jaime, que poco pudo hacer para evitar el 1-3.
El Racing era capaz de presionar bien durante algunos momentos, pero esa mejoría convivía con errores técnicos y, sobre todo, con errores de colocación que concedían al rival oportunidades demasiado sencillas. El equipo tenía voluntad para presionar, pero la voluntad no puede sustituir a la organización.
PABLO CAMBIA EL PARTIDO
La entrada de Pablo al centro del campo modificó considerablemente el comportamiento del equipo. El jugador de Parquesol aportó equilibrio, capacidad para asociarse y, sobre todo, una asistencia de enorme calidad que permitió a Hugo marcar el 2-3 cuando restaban aproximadamente 25 minutos.
A partir de ahí llegaron los mejores minutos del Racing. El equipo presionó arriba, recuperó balones en campo contrario y consiguió someter durante varias fases a un Unión Arroyo que tampoco necesitaba demasiados argumentos para hacer daño. El Racing pudo incluso acercarse al empate. El guardameta visitante tuvo que intervenir en varias ocasiones de mérito, protagonizando paradas de auténtico valor para mantener la ventaja de su equipo. Pero cuando mejor estaba el conjunto local llegó de nuevo el golpe. Una falta de atención en el lateral derecho permitió al Unión Arroyo colocar un centro elevado al área. Jaime no consiguió llegar al balón y el atacante visitante, completamente solo, solo tuvo que empujarla para establecer el definitivo 2-4. Otra vez demasiadas facilidades.
UNA PRETEMPORADA QUE DEBE HACER REFLEXIONAR
Más allá del resultado, el encuentro deja una sensación que debe preocupar.
Hay jugadores que han acumulado una importante carga de entrenamientos y que empiezan a mostrar signos evidentes de fatiga. Es comprensible. El problema es que también se observa cansancio y falta de ritmo en futbolistas que apenas han podido entrenar con continuidad. Y aquí aparece uno de los grandes problemas de esta pretemporada: las ausencias.
La falta de continuidad de muchos jugadores está dificultando la construcción de automatismos, la consolidación de una estructura y, especialmente, el trabajo de los mecanismos defensivos. Pero las circunstancias no pueden convertirse indefinidamente en una explicación. Porque hay aspectos que no dependen de la carga física ni del número de entrenamientos.
La concentración, la atención, la responsabilidad defensiva, la intensidad en los duelos y la voluntad de correr cuando no se tiene el balón son cuestiones de actitud competitiva. Y en algunos momentos el Racing está ofreciendo demasiado poco.
UN EQUIPO QUE NECESITA REACCIONAR
El problema no es perder un partido de pretemporada. Tampoco lo es encajar cuatro goles en un encuentro de preparación.
El problema es que los errores se repiten.
14 goles a favor y 17 en contra en seis partidos.
Los números son suficientemente elocuentes y dibujan una realidad que no conviene maquillar.
Quedan diez días para comenzar la Liga y Racing Valdestillas necesita cambiar el estado de ánimo y, sobre todo, cambiar su comportamiento competitivo. Porque resulta complicado afrontar el inicio de una temporada con un espíritu tan decaído, con tan poca sensación de seguridad y con la impresión de que cada error puede terminar en gol. La pretemporada está para corregir errores, pero también está para construir una identidad.
Y a diez días del comienzo de la competición, el Racing todavía tiene que encontrar la suya. No se trata de pedir imposibles. Se trata de exigir lo básico: concentración, compromiso, intensidad, solidaridad y responsabilidad colectiva. El talento ofensivo puede ganar partidos. La organización puede hacerlos competidos. Pero sin compromiso defensivo, cualquier equipo queda expuesto.
Y ahora mismo, el Racing Valdestillas está demasiado expuesto.
FICHA DEL PARTIDO
Racing Valdestillas: Jovi; Pablo, Chacón, Ulises, Alex; Miguel Martínez, Miguel Ángel; Jorge, Josete, Hugo; Sergio.
También participaron: Jaime, Aitor, Pichi y Dani.
Goles Racing: Hugo (2).
Resultado: Racing Valdestillas 2-4 Unión Arroyo.
Balance de pretemporada: 6 partidos | 14 goles a favor | 17 goles en contra.
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